Bullying entre hermanos, ¿qué pasa cuando el acoso se inicia en casa?

Tal y como concluyen numerosos estudios, el bullying entre hermanos puede causar un daño más profundo y con consecuencias más devastadoras en los niños afectados que el acoso en la escuela, la explicación a este fenómeno es que en el lugar dónde un niño espera una relación de cariño y seguridad que es su hogar, encuentra un entorno hostil de violencia y maltrato. Todo ello puede generar en el menor unos sentimientos de impotencia y de inseguridad que hacen que no pueda encontrarse protegido en su propia casa, incrementando la posibilidad de padecer desarreglos emocionales en un futuro.

Numerosos estudios hablan sobre la prevalencia de esta situación entre hermanos. Actualmente las estadísticas hablan de que un 32% de niños y adolescentes han experimentado algún tipo de agresión o acoso por parte de un hermano en el último año. Por eso es importante prevenir esta situación, primero de todo concienciando a los padres dónde reside el límite entre una riña normal entre hermanos y donde empieza a ir más allá, sobrepasando los limites de las típicas asperezas fraternas. La responsabilidad de detectar y actuar frente a estas situaciones reside en los adultos de la casa, precisamente ahí reside el principal problema de detección de estas situaciones de abuso ya que de forma habitual en el núcleo familiar se tiende a minimizar dicha problemática o a mirar hacia otro lado, ignorando el problema o restándole importancia.

En primer lugar es importante averiguar cuál es el origen del comportamiento del hermano abusador, ya que en ocasiones este menor está reproduciendo un abuso sufrido con anterioridad. Si el motivo no es la existencia de un abuso previo, es importante trabajar la empatía, intentar poner al hermano abusador en el lugar de su hermano (la víctima) y trabajar las emociones que puede estar provocando en su víctima.

Se recomienda buscar ayuda profesional, un soporte donde se pueda asesorar a los padres de cómo proceder en dichas situaciones, y que puedan proporcionar herramientas a la familia para poder trabajar así como dar apoyo a la víctima.

En muchas ocasiones el abuso entre hermanos se debe a que en la familia se han otorgado los roles de forma incorrecta, o éstos no están bien definidos… otorgando más poder o mayor responsabilidad a uno de los miembros. El resultado es que estos roles están descompensados, por eso es tan importante trabajar desde el núcleo familiar al completo, para redefinir los roles de cada miembro de la familia y generar un equilibrio sano, poniendo límites y pautas para un correcto desarrollo del ámbito y la armonía familiar con el fin de generar una clima constructivo para todos los miembros.

“Hemos venido a este mundo como hermanos; caminemos, pues, dándonos la mano y no uno detrás del otro”.

William Shakespeare